La iniciativa promueve un régimen promocional “Segunda Oportunidad”, diseñado para incentivar la inserción en el mercado laboral formal de las personas que superen los 50 años.
La propuesta legislativa propone un beneficio económico directo: el Estado provincial asiste a los empleadores del sector privado cubriendo mensualmente el 50% del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) durante seis meses por cada nuevo trabajador contratado a jornada completa.
Además, si la empresa decide darle continuidad a la relación laboral una vez finalizado ese plazo, el Gobierno acreditará el equivalente a un SMVM adicional por única vez.
La iniciativa fue presentada por los legisladores Lorena Matzen y Ariel Bernatene (UCR). Los autores destacan que la prioridad es “hacer hincapié en quienes han quedado al margen del circuito de empleo”, abarcando a personas que sufrieron despidos, cierres de compañías o que invirtieron sus retiros voluntarios en emprendimientos que se volvieron inviables ante la crisis económica.
El texto advierte que las consultoras laborales muestran que el 75% de las ofertas de empleo se orientan a personas menores de 40 años. Frente a este sesgo, los parlamentarios buscan derribar prejuicios instalando la premisa de que a “mayor edad, mayor conocimiento y experiencia”.
Por ello, proponen la ley como un “mecanismo con el peso suficiente para contrarrestar los motivos más o menos loables que el sector privado plantea para justificar esta selección de personal ingresante”, reactivando así relaciones laborales estables para la población senior.
Apoyados en datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la OCDE, argumentan que los equipos con diversidad etaria elevan la productividad empresarial. De sancionarse, el régimen de promoción tendrá una vigencia de cuatro años y extenderá invitaciones a los municipios y comisiones de fomento para que adhieran a la normativa.
