Río Negro tendrá el Día de las Madres de Malvinas: la historia de Anita Insaurralde

La angustia de no saber qué ocurría con sus hijos durante la guerra, el dolor por quienes nunca regresaron y la difícil tarea de acompañar a los sobrevivientes marcaron para siempre la vida de miles de madres argentinas. Muchas de ellas se convirtieron, además, en protagonistas de la lucha por el reconocimiento de los veteranos de Malvinas.

Ese compromiso tendrá ahora una fecha especial en Río Negro. La Legislatura provincial aprobó este jueves un proyecto que instituye el 3 de septiembre de cada año como Día Provincial de las Madres de Malvinas, en homenaje a las mujeres que acompañaron a los combatientes antes, durante y después del conflicto bélico de 1982.

La iniciativa fue presentada por la legisladora Ofelia Stupenengo, de PRO Unión Republicana, con el acompañamiento de Juan Martín, María Laura Frei y Juan Sebastián Murillo Ongaro.

La elección de la fecha tiene una historia profundamente vinculada con Villa Regina y con una mujer que abrió las puertas de su casa para recibir a quienes regresaban de la guerra.

Anita Insaurralde, la madre que reunió a los veteranos

Anita Ercilia Insaurralde, madre del veterano de guerra Daniel Giles, fue una figura fundamental en los primeros pasos de la organización de los excombatientes rionegrinos.

Durante la Guerra de Malvinas participó junto a otras mujeres de Villa Regina en la confección de prendas de abrigo, la recolección de donaciones y el envío de elementos destinados a los soldados argentinos.

Pero su compromiso continuó después de la rendición argentina.

Su vivienda, ubicada en Mariano Moreno 370 del barrio Belgrano, se convirtió en un lugar de encuentro para veteranos de distintas localidades que buscaban compartir sus experiencias, encontrar contención y comenzar a organizarse para reclamar reconocimiento y asistencia.

Anita les brindaba alimentos, alojamiento y acompañamiento afectivo, en una época marcada por las dificultades de reinserción social y la falta de respuestas adecuadas del Estado.

El 3 de septiembre de 1983 se realizó en esa casa uno de los primeros encuentros organizativos de los veteranos de Malvinas de Río Negro, un acontecimiento considerado fundamental para el surgimiento de sus organizaciones provinciales.

Su tarea también incluyó la búsqueda de excombatientes en diferentes puntos del territorio rionegrino, incluso mediante radiogramas de la Policía provincial.

Stupenengo: “Anita empezó a convocar a estos veteranos, a sus familias, a contenerlos”

Durante el tratamiento legislativo, Stupenengo recordó las dificultades que atravesaron los soldados al regresar de las islas y la falta de reconocimiento que encontraron en buena parte de la sociedad.

“Muchos quedaron en las islas, pero otros se fueron después de ya llegar a nuestro país. Y seguramente se encontraron con una gran falta de empatía”, expresó.

La legisladora destacó especialmente la tarea desarrollada por Anita Insaurralde, quien comenzó a reunir a los excombatientes y sus familias para ofrecerles un espacio de acompañamiento.

“Anita empezó a convocar a estos veteranos, a sus familias, a contenerlos, a escucharlos para que ellos se sintieran mucho más reconocidos de lo que el pueblo lo había hecho”, señaló.

Stupenengo sostuvo que el reconocimiento permitirá fortalecer la memoria colectiva y transmitir a las nuevas generaciones la importancia de la soberanía argentina sobre las islas.

“Qué importante es que entre todos podamos siempre decir que las Malvinas son argentinas”, manifestó.

Pilquinao: “Fueron las madres las primeras que abrieron las puertas”

Por su parte, el legislador Pilquinao puso el acento en el sufrimiento silencioso que atravesaron las madres durante la guerra y en el papel que desempeñaron cuando los combatientes regresaron al continente.

“Mientras los chicos estaban en las trincheras, en las casas de nuestros barrios y parajes estaban las madres apretando una foto, rezando y esperando”, recordó.

También cuestionó el abandono que sufrieron numerosos veteranos durante los primeros años posteriores al conflicto.

“Cuando el conflicto terminó y el gobierno militar de la época les dio la espalda, fueron las madres las primeras que abrieron las puertas, pusieron la pava para un mate y les dieron el abrazo que curaba el alma”, sostuvo.

En ese contexto, reivindicó el trabajo de Anita Insaurralde y el significado de la fecha elegida para homenajear a estas mujeres.

“No es una fecha cualquiera. Es un día en que el amor de madre hizo la organización y la causa colectiva”, afirmó.

El parlamentario también vinculó la memoria de Malvinas con la importancia estratégica del archipiélago, su ubicación en el Atlántico Sur, su proyección hacia la Antártida y los recursos naturales de la región.

“La causa de Malvinas no es únicamente mirar hacia atrás con respeto. Malvinas es también el futuro de nuestros hijos”, expresó.

Y concluyó que defender Malvinas implica no solamente recordar a quienes participaron de la guerra, sino también proteger el trabajo argentino, los recursos naturales y la soberanía nacional.