Belloso respaldó al plan energético, reclamó por la crisis social y falta de dureza contra Nación

El presidente del bloque PJ-NE en la Legislatura de Río Negro analizó la apertura de sesiones. Destacó el avance sobre el GNL, pero cuestionó la omisión de los conflictos en salud y educación, y exigió una postura más firme contra las políticas del Gobierno nacional.

El presidente del bloque del PJ-Nuevo Encuentro (PJ-NE) en la Legislatura de Río Negro, Daniel Belloso, trazó su balance tras el mensaje del gobernador Alberto Weretilneck en la apertura de sesiones ordinarias. El legislador mostró una postura dual: valoró el impulso a las inversiones energéticas, pero fue crítico respecto a las omisiones del mandatario sobre la conflictividad social en la provincia y su posicionamiento ante la Casa Rosada.

Belloso rescató la primera parte del discurso, enfocada en el “nuevo paradigma de Río Negro” y el cambio de la matriz energética. “Fue un buen balance y un poco nosotros lo convalidamos mayoritariamente con las leyes que se vienen aprobando”, reconoció el jefe de bloque, destacando especialmente el acompañamiento de su espacio durante la última sesión extraordinaria al proyecto vinculado al Gas Natural Licuado (GNL).

Sin embargo, Belloso le recriminó a Weretilneck no haber abordado la conflictividad que se visibiliza “en la calle” y “en la vereda”, puntualmente en áreas sensibles como la salud y la educación. Según su visión, al discurso le faltó contemplar “los reclamos de los trabajadores y las trabajadoras” y una definición clara sobre la “pauta salarial” de la provincia.

En el plano nacional, el dirigente del PJ-NE también marcó distancia y le exigió al oficialismo provincial “una firme decisión de oposición al Gobierno nacional”. Belloso advirtió que la administración central está “asfixiando a los rionegrinos y rionegrinas” con las leyes que impulsa. Aunque reconoció que algunas normativas pueden no afectar a la provincia de manera directa, enfatizó que iniciativas como la reforma laboral o la paralización en la “terminación de las rutas” representan un fuerte golpe indirecto para la región, lo que, a su criterio, ameritaba una postura de mayor confrontación por parte del gobernador.