En el marco de la 50° edición de la Regata Internacional del Río Negro, se presentó un proyecto de ley para distinguir como Ciudadanos Ilustres al Doctor Alberto “Ticlo” López Kruuse, al Arquitecto Oscar Sanguinetti y, de forma post mortem, al Señor Néstor Gómez.
La iniciativa, presentada por los legisladores Maricel Cévoli, Daniela Agosino, Andrea Escudero y Marcelo Szczygol (JSRN), busca reconocer formalmente a los tres hombres que, con espíritu aventurero y visión, fundaron la competencia de canotaje más larga del mundo.
La propuesta destaca la trayectoria del Doctor Alberto López Kruuse, nieto de pioneros y referente de la salud en Viedma, quien dedicó su vida a la preservación de la memoria cultural y al servicio humanista.
Por su parte, el Arquitecto Oscar Sanguinetti es reconocido no solo por su aporte al desarrollo urbano y deportivo regional, sino también por haber proyectado el canotaje rionegrino a nivel nacional, presidiendo incluso la Comisión de Regatas en Tigre. El reconocimiento se extiende a Néstor Gómez, pieza fundamental de la gesta y símbolo de la tenacidad rionegrina, cuya labor silenciosa y leal fue determinante para el éxito de la primera expedición.
En sus fundamentos el proyecto cuenta que la historia de la Regata del río Negro se remonta a enero de 1964, cuando los tres amigos y socios del Club Náutico La Ribera emprendieron una travesía exploratoria desde Neuquén hasta Viedma. A bordo de una “chalana de río” adaptada artesanalmente con cajones de manzanas, los pioneros navegaron durante ocho días, abriendo camino a puro machete y subsistiendo gracias a la generosidad de los pobladores ribereños. Aquella odisea técnica y humana demostró la navegabilidad del río y permitió que, apenas un año después, naciera formalmente la primera edición de la Regata en 1965.
El proyecto de ley subraya que la Regata trascendió lo estrictamente deportivo para convertirse en un puente de integración cultural entre las provincias de Neuquén, Río Negro y Buenos Aires. Al cumplirse medio siglo de esta competencia que hoy proyecta a la Patagonia hacia el mundo, la iniciativa pretende saldar una deuda histórica con quienes se atrevieron a soñar con el río como un escenario de desafíos y hermandad.
