En un emotivo homenaje en la sesión de este jueves Nilda Nervi de Belloso fue declarada ciudadana ilustre de la provincia de Río Negro, por su incansable labor por la defensa de los Derechos Humanos y la Justicia Social, valores fundamentales de la democracia en el cumplimiento de su función de concejal, legisladora, defensora del Pueblo, docente, militante política y social.
Familiares, amigos y compañeros presenciaron el tratamiento del proyecto que se enfocó en honrar su vida, dedicada por completo a la defensa de los Derechos Humanos y la Justicia Social, pilares fundamentales para el fortalecimiento de la democracia en la provincia.
Se destacó el desempeño ejemplar de Nervi de Belloso en los múltiples roles que asumió a lo largo de su carrera pública y privada. La homenajeada se consolidó como defensora del Pueblo de Río Negro como una voz fundamental para la protección de los derechos de los ciudadanos y la mediación social.
Fue legisladora provincial y concejal, funciones legislativas desde las cuales impulsó iniciativas orientadas a la equidad y el bienestar de la comunidad rionegrina. También fue docente, formadora de generaciones de jóvenes bajo los valores de la ética, el respeto y la participación ciudadana.
Una referente de convicciones firmes que dedicó su militancia a la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y democrática.

La impulsora del proyecto, Magdalena Odarda (VcT), recordó el histórico momento en que juró como la primera Defensora del Pueblo elegida por mecanismos constitucionales en el año 2001 y citó las palabras de la propia Nilda, quien afirmaba no dejar a sus hijos otra herencia más que “una línea de conducta”.
Odarda destacó el espíritu de lucha de Nilda por los derechos de las mujeres y la equidad en la política. Además, compartió detalles sumamente humanos e históricos de su trayectoria, su labor incansable en los barrios, su participación en la rama femenina del Partido Justicialista y el orgullo que sintió al custodiar el cuerpo de Evita a su regreso a la patria en 1974.
Recordó que Nilda fue detenida por la dictadura cívico-militar estando embarazada de seis meses de su hija Rebeca, por formar parte del gabinete del gobernador peronista Mario Franco.
Describió su filosofía de trabajo, donde los despachos eran circunstanciales y la verdadera oficina estaba donde hubiera una necesidad.
Detalló cómo, un día antes de la renuncia de Fernando de la Rúa, Nilda intercedió descalza en la calle durante un reclamo de alimentos en un supermercado de Viedma para evitar que hubiera heridos entre los vecinos y la policía.
Maricel Cévoli (JSRN) rescató la figura de Nilda como un faro de dignidad para todas las mujeres que ejercen la función pública. Señaló que en tiempos donde imperan los discursos de odio, el legado de Nilda y su capacidad de buscar acuerdos constructivos a pesar de las disidencias políticas son fundamentales para repensar la forma de hacer política con justicia.
Lorena Matzen (UCR) se sumó conmovida al homenaje reivindicando los más de 50 años de trayectoria comunitaria de Nilda. Citando una frase compartida en labor parlamentaria (“Nilda es de todos”), defendió la vocación y el compromiso en la función pública frente a quienes denostan la política, y remarcó que la historia la escriben quienes se comprometen y caminan los barrios, tal como ella lo hizo.
Ofelia Stupenengo (PRO) resaltó el compromiso desinteresado de Nilda y leyó una emotiva carta enviada por la Dra. Marcela Chaper (ex Defensora del Pueblo Adjunta). En la misiva, Chaper agradeció la generosidad y el liderazgo personalísimo de Nilda, capaz de amalgamar ideologías diversas para recorrer miles de kilómetros por la provincia y llevar la Defensoría del Pueblo hasta los parajes más aislados y solitarios.
Alejandra Más (PJ-NE), “como mujer peronista”, expresó su orgullo y detalló los cimientos de la militancia de Nilda. Narró su espíritu rebelde desde joven, cuando participó en una de las primeras revueltas estudiantiles de magisterio en 1959. Compartió una anécdota de la infancia de Nilda en el colegio María Auxiliadora, donde ver a compañeras humildes limpiar con agua fría y tener las manos lastimadas por sabañones (al no poder pagar la cuota) despertó su sensibilidad y compromiso eterno con los derechos humanos. También recordó las dificultades que enfrentó Nilda al militar en una época dominada por hombres y los reconocimientos que recibió en vida, como la distinción “Evita Compañera” otorgada por el Senado de la Nación.
Lucas Pica (JSRN) Pica habló desde su rol de sobrino (su tía peronista). Recordó cómo Nilda, junto a su madre radical Marta Milesi y otras dirigentes de la época, abrieron camino en la posdictadura trabajando en soledad agendas de género que hoy están plenamente consolidadas. Compartió un recuerdo de su primo Rulo Belloso en una paritaria docente, donde ante un comentario gremial respondió: “Yo la única vez que tuve miedo fue cuando se llevaron a mi mamá embarazada en la época de la dictadura”.
Daniel Belloso (PJ-NE) expresó el orgullo de la familia y de los compañeros de militancia al ver la legislatura colmada de afectos. Destacó la capacidad de convocatoria de Nilda y la definió, citando el proyecto, como una de las militantes “imprescindibles” de la provincia.
José Luis Berros (VcT) reivindicó la militancia política en momentos donde se encuentra tan desprestigiada. Compartió un recuerdo de su juventud cuando, siendo un estudiante que reclamaba por el boleto estudiantil, Nilda puso a disposición a los abogados de la Defensoría del Pueblo para orientarlos y ayudarlos a abrir canales de diálogo con los bloques parlamentarios.
Facundo López (JSRN) aseguró que, aunque Nilda era profundamente peronista, estaba por encima de las estructuras partidarias y era sobre todo “rionegrina”, ganándose el respeto incluso de los sectores históricamente antiperonistas. López dio lectura a un texto histórico enviado por una vecina que rememoró la gesta de los vecinos de Viedma para defender la capitalidad de la ciudad, un proceso de resistencia civil del que Nilda formó parte activa con inmenso coraje.
