La Legislatura de Río Negro aprobó este jueves, por unanimidad y en primera vuelta, el proyecto que propone la adhesión provincial a la Ley Nacional 27.797 de Calidad y Seguridad Sanitaria, denominada “Ley Nicolás”.
La iniciativa fue impulsada por los legisladores Leandro García, Ana Marks, Luis Ivancich, Daniel Belloso, Ayelén Spósito y Ofelia Stupenengo, entre otros, y recibió el respaldo de los 40 parlamentarios que participaron de la votación.
Durante el tratamiento en el recinto, García (PJ-Nuevo Encuentro) explicó que la norma nacional lleva el nombre de Nicolás Deanna, quien falleció como consecuencia de un error de diagnóstico, tras lo cual su familia inició una lucha para promover cambios en el sistema sanitario y evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
“Su familia llevó adelante una lucha importante para que esta ley fuera sancionada”, destacó el legislador.
García explicó que la propuesta llegó a partir del contacto con la exdiputada nacional Mónica Macha, una de las impulsoras de la normativa, y señaló la importancia de que las provincias adhieran debido a que tienen bajo su responsabilidad la gestión de los sistemas sanitarios.
Prevenir errores sin castigar a los profesionales
Uno de los ejes centrales de la Ley Nicolás es generar mecanismos que permitan detectar, registrar y aprender de los errores que puedan producirse durante la atención sanitaria.
García remarcó que el objetivo no es establecer un esquema punitivo contra médicos, enfermeros u otros integrantes de los equipos de salud.
“El espíritu de la ley es promover una atención cuidada y sanitaria, centrada en la persona”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que, “lejos de promover prácticas punitivas hacia el personal de salud” ante un eventual error humano o de diagnóstico, la normativa impulsa herramientas destinadas a mejorar las prácticas dentro de las instituciones.
Entre ellas mencionó capacitaciones continuas, registros y mecanismos de evaluación institucional, protocolos estandarizados de intervención y marcos de actuación para disminuir la posibilidad de errores.
“Todo esto está pensado en minimizar errores humanos que pueden terminar generando daños irreparables en los pacientes”, señaló García.
Inversión y condiciones de trabajo
El legislador advirtió, de todos modos, que la adhesión a la norma deberá estar acompañada por políticas concretas y recursos para que sus objetivos puedan cumplirse.
“Esto requiere, además de la sanción de la ley, inversión pública en el sistema de salud, condiciones justas de trabajo, acceso a insumos y condiciones dignas para prestar una atención sanitaria de calidad”, afirmó.
García indicó además que el proyecto cuenta con una mirada favorable del Ministerio de Salud de Río Negro y consideró fundamental avanzar posteriormente con su reglamentación y efectiva implementación.

Historia clínica digital y guardias médicas
Por su parte, la legisladora Ayelén Spósito (Vamos con Todos) resumió durante el debate tres aspectos que consideró centrales dentro de la propuesta: la digitalización de las historias clínicas, el aprendizaje institucional a partir de los errores y el cuidado de los trabajadores de la salud.
Sobre el primer punto, señaló que se busca que cada paciente pueda contar con su información clínica disponible independientemente del lugar de la provincia donde deba atenderse.
“Alguien que se atiende aquí en Viedma, viaja a Bariloche y tiene que acudir al hospital, también lo pueden ver desde ahí, sin estar con los papeles encima”, ejemplificó.
El segundo eje, explicó, consiste en “aprender del error sin culpar”, mediante registros que permitan detectar incidentes y utilizar esa información para mejorar posteriormente los procedimientos sanitarios.
Finalmente, Spósito hizo hincapié en el concepto de “cuidar a quienes nos cuidan”, incorporando políticas destinadas a reducir riesgos asociados con el agotamiento y las extensas jornadas laborales.
Entre los ejemplos mencionó la necesidad de diseñar esquemas para evitar que médicos y médicas deban realizar guardias superiores a las 12 horas.
La legisladora resumió que el objetivo es avanzar hacia “un sistema de salud donde no corra riesgo la vida de los usuarios o del paciente y también del profesional médico”.
Tras las exposiciones y sin objeciones de los bloques, el proyecto fue sometido a votación y obtuvo 40 votos afirmativos, quedando aprobado por unanimidad en primera vuelta.
