Un nuevo proyecto de ley ingresado en la Legislatura de Río Negro propone derogar todo acto administrativo que autorice los trabajos de cateo, exploración y explotación de minerales de primera categoría, como el oro y la plata, otorgados a la empresa Tamar Mining S.A.
La propuesta se centra en frenar la actividad minera en las nacientes del río Chubut, argumentando que dichos permisos violan flagrantemente la actual declaración de emergencia hídrica que rige en la provincia.
La legisladora María Magdalena Odarda (VcT), impulsora de la iniciativa, expone la grave contradicción que supone habilitar la megaminería en un contexto de sequía, advirtiendo que la extracción de un solo gramo de oro puede requerir hasta 1.000 litros de agua.
Para fundamentar esta incompatibilidad, el texto se apoya en el reciente Decreto Provincial N° 40/2026, citando que establece “como uso prioritario y excluyente del recurso hídrico, el destinado al consumo humano, saneamiento básico, salud pública, seguridad, protección civil y control de incendios, debiendo subordinarse a dichas prioridades los restantes usos”.
Esta emergencia, según detalla el propio decreto, responde a “…un escenario climático adverso registrado durante el año 2025, caracterizado por un marcado déficit de precipitaciones y de promedios históricos…”.
Además del impacto ambiental sobre unas 10.000 hectáreas consideradas área “glaciaria”, la iniciativa advierte sobre la vulneración de los derechos territoriales.
El documento subraya que no se activó el protocolo de consulta libre, previa e informada que exige la Ley 5755 para proteger a las comunidades indígenas locales. De hecho, pobladores de la comunidad Cayunao ya han denunciado graves alteraciones en las aguas del río, señalando que bajaban con una “consistencia viscosa, como barro, y su color era más oscuro que el día anterior”.
Finalmente, los fundamentos de la norma alertan que de avanzar la habilitación a Tamar Mining S.A., se estaría consolidando “el corrimiento de la barrera minera hacia los bosques y espejos de agua cordilleranos por primera vez en la historia de Río Negro”.
