La matriz productiva y energética de la provincia se encamina hacia una transformación histórica con el tratamiento legislativo del “Proyecto FLNG”. La iniciativa busca consolidar a la región como un nodo logístico de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) mediante la instalación y operación de dos unidades flotantes de licuefacción (“Hilli Episeyo” y “MKII”) en el Golfo San Matías, junto con la construcción de un gasoducto dedicado que transportará el recurso desde Vaca Muerta.
Además de declarar la obra de interés público, la propuesta adhiere a los lineamientos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), estableciendo un marco de previsibilidad a largo plazo.
El proyecto, impulsado y remitido a la Legislatura por el Poder Ejecutivo provincial a través del gobernador Alberto Weretilneck mediante Acuerdo General de Ministros, solicita la ratificación del Acta Acuerdo firmada con las empresas Southern Energy S.A. y San Matías Pipeline S.A..
La infraestructura clave de esta iniciativa estará a cargo de la empresa San Matías Pipeline S.A. y consistirá en la construcción de un gasoducto dedicado para transportar el recurso de forma ininterrumpida desde Vaca Muerta hasta la costa rionegrina. En su tramo terrestre, la obra prevé la instalación de un ducto subterráneo de acero de 30 pulgadas, que se extenderá entre 14 y 15 kilómetros desde una nueva planta compresora —conectada al sistema troncal General San Martín— hasta alcanzar un punto de conexión en la orilla.
Una vez que la tubería llegue al lecho marino, el trazado continuará mediante un sistema dividido en dos líneas encargadas de abastecer directamente a los buques licuefactores. El primero de estos ductos submarinos, con un diámetro de 20 pulgadas, recorrerá 5,5 kilómetros por debajo del agua para conectar con la unidad flotante “Hilli Episeyo”; en paralelo, una segunda cañería de 24 pulgadas y 6,2 kilómetros de longitud garantizará el suministro continuo de gas natural a la planta “MKII”.
En los fundamentos del documento oficial, el Ejecutivo destaca que “este proyecto representa un hito sin precedentes para la matriz productiva y energética de la Provincia”. Asimismo, subraya la necesidad de asegurar garantías para la inversión, afirmando que “el otorgamiento de previsibilidad jurídica, estabilidad fiscal y regulatoria por el término de treinta años es una condición sine qua non para atraer capitales de esta escala”.
El articulado de la norma prevé eximir del Impuesto de Sellos a los actos vinculados a la ejecución del acuerdo y establece el pago de una “Contribución por Aporte Comunitario” por parte de las empresas. Sobre estos fondos, el proyecto de ley determina que se destinará “al Municipio de San Antonio Oeste el equivalente al cinco por ciento (5%)”, recursos que deberán ser aplicados exclusivamente al financiamiento de obras de infraestructura y adquisición de equipamiento local.
Por último, el marco normativo propuesto exige el cumplimiento de los estándares de fiscalización ambiental vigentes y otorga prioridad prioritaria a la contratación de proveedores y mano de obra rionegrina.
