Un nuevo proyecto de ley Negro propone incorporar la enseñanza del idioma inglés como contenido obligatorio en la currícula para el nivel inicial y para el 1º, 2º y 3º grado del nivel primario de Río Negro.
La iniciativa establece que todos los niños y niñas a partir de los tres años de edad que asistan a jardines de infantes, jardines maternales y escuelas primarias dependientes del Ministerio de Educación y Derechos Humanos tendrán el derecho a recibir esta formación como parte de un programa continuo y gradual.
Los fundamentos del proyecto advierten sobre la profunda desigualdad educativa actual en el país. Según datos del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia previstos para 2025, el déficit en la enseñanza de un idioma extranjero en la educación pública primaria alcanza un alarmante 68,2%, mientras que en el sector privado es de apenas el 15,4%. La brecha de oportunidades es aún más evidente al analizar las diferencias sociales: los sectores de menores ingresos sufren un déficit del 81,9%, frente a solo un 12,1% en los sectores de mayores ingresos.
Los autores del proyecto (Patricia Mc Kidd, Gabriela Picotti, Santiago Ibarrolaza, Claudio Doctorovich y Martina Lacour ) señalan que, en un mundo globalizado, el inglés es una “llave inmediata de acceso”.
En la actualidad, la mayoría de las escuelas privadas del país incluyen el idioma con gran centralidad; por lo tanto, si la educación pública no lo incorpora a su currícula, el Estado estaría generando mayores diferencias a la hora de crear oportunidades para los estudiantes.
Desde el punto de vista pedagógico, la propuesta se apoya en los beneficios de la educación temprana. Los especialistas destacan que la primera infancia es un momento fundamental para adquirir otras lenguas gracias a la capacidad plástica del cerebro.
El proyecto subraya que iniciar el aprendizaje en esta etapa, utilizando el juego como vector clave, potencia el desarrollo cognitivo de los niños, mejora su rendimiento académico posterior y facilita el aprendizaje de otros lenguajes en el futuro. Además, las experiencias internacionales demuestran que el bilingüismo en edades tempranas permite adquirir el idioma de forma mucho más natural.
