Tras la aprobación del proyecto de ley conmemorativo por los 50 años de INVAP, el vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, destacó la trayectoria de la empresa estatal provincial y rindió homenaje a las generaciones de científicos, técnicos, profesionales y trabajadores que hicieron posible uno de los desarrollos tecnológicos más importantes de la Argentina.
“Celebrar los cincuenta años de INVAP es, ante todo, reconocer a quienes hicieron posible esta extraordinaria construcción colectiva. Comenzando por su inspirador, el doctor Conrado Franco Varotto, y por aquel grupo de jóvenes científicos, físicos, ingenieros y técnicos que, desde Bariloche, se atrevieron a imaginar un proyecto que para muchos seguramente parecía imposible”, señaló Pesatti.
El vicegobernador extendió su reconocimiento “a todas las generaciones que durante medio siglo fueron acumulando conocimiento, experiencia y capacidades” y saludó especialmente “a los cerca de 1.800 trabajadores que hoy integran INVAP y tienen la responsabilidad de proyectar esta historia hacia el futuro”.
Pesatti subrayó además la condición de INVAP como empresa perteneciente al Estado de Río Negro. “INVAP demuestra que en nuestra provincia hemos sido capaces de sostener una verdadera política de Estado durante cincuenta años, atravesando gobiernos de distintos signos políticos y circunstancias muy diferentes. Todos comprendieron que había algo que pertenecía a los rionegrinos y que debía preservarse, fortalecerse y proyectarse”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que “ojalá Río Negro nunca pierda de vista esta enseñanza, porque una política de Estado es precisamente una decisión que una comunidad mantiene por encima de las circunstancias y de los gobiernos de turno”.
Pesatti destacó también el valor cultural de la experiencia de INVAP. “Las sociedades progresan cuando se atreven a pensar nuevos caminos. Si la humanidad hubiera aceptado siempre que las cosas debían hacerse de la misma manera, todavía estaríamos picando piedras. Hoy construimos satélites porque hubo personas que se animaron a investigar, innovar, discutir lo establecido y pensar aquello que todavía no existía”.
“El pensamiento único, cerrado o autoritario es incompatible con la innovación. INVAP demuestra que para crear hay que tener la mente abierta, aceptar las ideas diferentes y comprender que muchas veces una idea distinta de la nuestra puede ayudarnos a construir algo mejor. Esa capacidad de imaginar, aprender y trabajar juntos es la que puede permitirnos construir una provincia mejor, un país mejor y un mundo mejor”, concluyó.








