El proyecto de ley propone eximir del Impuesto de Sellos a los contratos de alquiler destinados de forma exclusiva a vivienda única, familiar y permanente.
La iniciativa fija una alícuota del 0% para aquellos contratos cuyo canon mensual, pactado al inicio, no supere los dos millones de pesos y establece que tampoco tributarán las garantías personales acordadas en dichos documentos.
El proyecto fue presentado por el legislador César Domínguez (Primero Río Negro), quien fundamenta la medida en los excesivos requisitos económicos que deben afrontar las familias para alquilar.
En el texto, el autor advierte que la actual carga impositiva inicial “dificulta el acceso a la vivienda y agrava la situación de numerosos hogares rionegrinos”.
Además, desde una perspectiva tributaria, el documento destaca que “el pago de un alquiler destinado a vivienda única no constituye, en sí mismo, una manifestación de riqueza o capacidad contributiva, sino la satisfacción de una necesidad básica”.
Para acceder a este beneficio fiscal, las partes involucradas deberán acreditar el cumplimiento de los requisitos mediante una declaración jurada, confirmando que el inmueble no tendrá un fin comercial, turístico ni profesional.
La normativa prevé fuertes sanciones ante irregularidades: cualquier falsedad, simulación u ocultamiento “producirá la caducidad de pleno derecho de la exención”, haciendo exigible el tributo omitido junto con los intereses y multas correspondientes.
