El objetivo central de la medida es proteger el ingreso de estos trabajadores y fomentar la prestación de este servicio, fuertemente afectado por las distorsiones impositivas y las condiciones de precarización laboral actuales.
Se trata de una iniciativa parlamentaria que propone eximir del pago del Impuesto sobre los Ingresos Brutos a cuidadores domiciliarios o polivalentes que se encuentren inscriptos en el registro provincial de esta actividad.
El proyecto, impulsado por los legisladores Magdalena Odarda y José Luis Berros (Vamos con Todos), busca poner fin a la problemática que genera “la tercerización del vínculo laboral a través de las obras sociales y sus afiliados”.
Según se detalla en los fundamentos de la propuesta, las obras sociales pagan por el servicio a los afiliados en lugar de abonarlo de forma directa al cuidador. Esto obliga a los trabajadores a facturarle al paciente, obligándolos a pagar un impuesto que “consumen una parte importante de los ingresos, desalentando la oferta de cuidadores domiciliarios”.
Los promotores de la iniciativa destacan el rol fundamental de estos trabajadores en la salud pública, ya que su labor permite que las personas mayores “vivan con más autonomía y puedan permanecer en sus hogares”. Por ello, la modificación propuesta para la ley provincial I Nº 1301 tiene como horizonte “reparar la injusticia que genera el propio Estado al cobrar un impuesto al trabajo” en un contexto donde el país atraviesa un proceso de envejecimiento avanzado.
Según los legisladores, esta situación afecta particularmente a los 800 trabajadores del sector en Viedma y que la problemática persiste desde hace años, motivo por el cual el texto actual retoma una iniciativa similar que ya había sido impulsada en el año 2020.
