Lo propone el legislador Luciano Delgado Sempé (Vamos con Todos), quien sostiene que la crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo han empujado a miles de familias rionegrinas a comprometer hasta el 90% de sus ingresos mensuales para cubrir préstamos con tasas excesivas.
Frente a esta situación crítica, impulsó una iniciativa legislativa que propone la creación de un “Fondo Fiduciario de Desendeudamiento Familiar” diseñado para otorgar créditos a tasa regulada y cancelar pasivos existentes.
El mecanismo central consiste en abonar el capital de manera directa a la entidad acreedora, pero bajo una condición estricta: se debe realizar una negociación previa que garantice la quita de intereses, recargos y penalidades.
En sus fundamentos, el texto advierte que “el sobreendeudamiento no solo impacta en la economía familiar, sino que también tiene consecuencias sociales profundas, como la exclusión financiera, la imposibilidad de acceder a bienes básicos y un creciente deterioro del tejido social”. Ante este panorama, se busca que el Estado asuma un rol activo para “recuperar el ingreso de las familias, reactivar el consumo interno y fortalecer la economía regional”.
En términos prácticos, la iniciativa estipula la entrega de un monto máximo de 8 millones de pesos por beneficiario, financiados en un plazo de hasta 60 cuotas mensuales y con una tasa ajustada por el índice RIPTE. La asistencia abarcará a empleados públicos, jubilados, pensionados y trabajadores privados con al menos dos años de antigüedad que puedan acreditar sus ingresos y su situación de sobreendeudamiento.
Finalmente, para evitar reincidencias y ordenar la economía del hogar, las personas inscriptas en el programa “quedan inhibidos de contraer nuevas deudas durante el plazo de vigencia del crédito otorgado”.
