Piden declarar al guanaco especie protegida en Río Negro

La propuesta prohíbe la caza del guanaco en toda la provincia y busca frenar su comercialización. Se presenta en medio del rechazo a un proyecto oficial para habilitar la venta de su carne. Sus fundamentos se apoyan en estudios científicos, riesgos sanitarios y el reclamo de comunidades originarias.

El guanaco podría quedar fuera del alcance de la caza deportiva y de un eventual mercado de su carne en Río Negro. Una propuesta legislativa plantea declararlo especie vulnerable protegida en todo el territorio provincial y prohibir su caza en varias de las modalidades hoy vigentes.

La iniciativa fue presentada por la legisladora Magdalena Odarda (Vamos con Todos), quien propone reconocer al guanaco (Lama guanicoe) como especie vulnerable protegida “por ser parte del patrimonio natural y cultural de la provincia de Río Negro”, según el texto del proyecto.

La propuesta se enmarca en la disputa por la ley 5796, sancionada en 2025 en reemplazo de la norma anterior. Esa reforma declaró de interés público no solo la protección sino también el “aprovechamiento estratégico” de la fauna silvestre, y dejó en manos de la autoridad de aplicación la clasificación de cada especie.

Según los fundamentos de la propuesta, esa discrecionalidad habilitó el avance de un proyecto del Poder Ejecutivo para permitir la comercialización de carne de guanaco y de jabalí europeo en carnicerías, restaurantes y comercios, siguiendo el esquema ya aplicado en Santa Cruz.

El texto legislativo sostiene que no existen en la provincia estudios científicos actualizados que permitan calificar al guanaco como plaga o especie invasora. En ese sentido, cita al guardafauna Gustavo García, quien remarcó que la especie “siempre ha sido el chivo expiatorio de los malos manejos de la ganadería”.

La iniciativa también advierte sobre riesgos sanitarios: menciona investigaciones que detectaron una elevada prevalencia del parásito Sarcocystis spp. en ejemplares analizados en la Patagonia, lo que —según el texto— exige mayores certezas antes de habilitar su consumo humano.

Otro de los ejes de la propuesta es el reclamo de participación indígena. Los fundamentos recuerdan que la ley 5796 fue cuestionada por el Parlamento del Pueblo Mapuche Tehuelche de Río Negro, que denunció la ausencia de consulta previa, libre e informada conforme al Convenio 169 de la OIT y el Acuerdo de Escazú.

El proyecto también promueve acciones de sensibilización, investigación y protección de la especie.