La Legislatura de Río Negro aprobó este jueves, en primera vuelta y por un margen ajustado, el proyecto que busca establecer un marco regulatorio provincial para la circulación de monopatines eléctricos y otros vehículos de movilidad personal.
La iniciativa, impulsada por el legislador Javier Acevedo (ARI-Cambiemos), reunió 20 votos a favor y 16 en contra, por lo que consiguió superar la primera instancia legislativa. Al tratarse de una aprobación en primera vuelta, deberá volver al recinto.
Durante el debate quedaron expuestas diferencias respecto de hasta dónde debe avanzar la Provincia en la regulación y cuáles son las atribuciones que corresponden a los municipios.
Acevedo: “Tenemos que regularlo”
Al defender su iniciativa, Acevedo sostuvo que el crecimiento de la utilización de monopatines eléctricos, Segway, monociclos y otros dispositivos hace necesario establecer “reglas claras de circulación, reglas claras en seguridad y en la convivencia vial”.
El legislador señaló que se trata de vehículos capaces de alcanzar aproximadamente los 30 kilómetros por hora y advirtió sobre conductas que actualmente pueden observarse en las calles, como circular sin casco, utilizar auriculares, transportar a dos personas o desplazarse por las veredas.
“Tenemos que avanzar por lo menos en una regularización de esto”, planteó.
El proyecto establece, entre otras cuestiones, una edad mínima de 16 años, utilización de elementos reflectivos y dispositivos sonoros y límites de velocidad. Prevé un máximo de 10 kilómetros por hora en zonas de alta densidad urbana y de hasta 30 kilómetros por hora en calles urbanas.
También determina los lugares habilitados para circular, como ciclovías, bicisendas y calles urbanas, y establece restricciones para rutas nacionales y provinciales, autopistas, veredas, plazas, zonas exclusivamente peatonales y túneles.
Además, contempla la creación de un Registro Provincial de Vehículos de Movilidad Personal e incorpora disposiciones para aquellos utilizados con fines comerciales, ante el crecimiento de emprendimientos dedicados al alquiler de estos vehículos en localidades turísticas y grandes ciudades.
Acevedo mencionó como antecedente la reciente ordenanza sancionada en Viedma a partir de una iniciativa de los concejales Lorena Alan y Julián Algañarás, del bloque Vamos con Todo, aunque consideró necesario contar también con un marco provincial que posteriormente pueda ser adaptado por cada municipio.
Mansilla acompañó, pero pidió cambios
La legisladora Yolanda Mansilla, de Primero Río Negro, adelantó su acompañamiento, aunque formuló reparos jurídicos sobre el alcance de la iniciativa.
Recordó que Río Negro adhirió a la Ley Nacional de Tránsito 24.449 y mencionó además la normativa dictada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial sobre este tipo de vehículos.
“Considero que esto es de autonomía municipal, donde el poder de policía se puede ejercer. Es el municipio quien ejerce ese poder de policía sobre cómo organiza su tránsito”, sostuvo.
Mansilla consideró que uno de los aspectos que sí podría tener alcance provincial es la creación del registro, pero reclamó precisar si la inscripción será voluntaria u obligatoria.
También pidió revisar cuestiones relacionadas con los seguros y remarcó que cualquier legislación provincial debería respetar “las autonomías y el poder de policía municipal”.
Acevedo respondió que existen provincias y otras jurisdicciones argentinas que cuentan con normas específicas para estos vehículos y defendió la necesidad de establecer pautas provinciales.
Para ejemplificar su posición preguntó qué ocurriría ante un accidente protagonizado por un monopatín que circulase por una ruta provincial, situación que, según planteó, excedería el ámbito estrictamente municipal.
Berros: “Viola la autonomía municipal”
Más terminante fue la posición de José Luis Berros (Vamos con Todos), quien anticipó que su sector no acompañaría la propuesta.
“Nosotros no vamos a acompañar esta iniciativa porque entendemos que el marco regulatorio es especialmente el municipio”, manifestó.
Berros recordó que concejales de su espacio impulsaron una regulación en el Concejo Deliberante de Viedma y sostuvo que la iniciativa provincial avanza sobre facultades comunales.
“Desde nuestro punto de vista viola la autonomía municipal, lo cual nosotros estamos en contra”, afirmó.
Finalmente, el proyecto fue sometido a votación y logró avanzar por un margen estrecho: 20 legisladores votaron a favor y 16 lo hicieron en contra.
De esta manera, la regulación provincial de los monopatines eléctricos y demás vehículos de movilidad personal superó la primera vuelta, pero todavía no quedó sancionada definitivamente. El proyecto deberá regresar al recinto para una segunda votación, instancia en la que volverá a quedar planteada la discusión sobre seguridad vial, regulación provincial y autonomía de los municipios.
